Tartamudez en niños

Tartamudez en niños

Si tu hijo repite o prolonga sonidos cuando habla podría tratarse de tartamudez. Te contamos más sobre esta alteración del lenguaje en niños en este post.

¿Qué es la tartamudez en niños?

La tartamudez o disfluencia es un trastorno de la fluidez del habla, de origen neuro-motor, que se identifica porque el niño repite frecuentemente y prolonga sonidos, sílabas o palabras, además de realizar silencios, conocidos como bloqueos.

Esta disfluencia surge principalmente en la infancia, entre los 2 y 5 años, a una edad en la que es normal que los pequeños no tengan una fluidez total hablando. Si no desaparece con la edad se trataría de una tartamudez persistente del desarrollo o disfemia.

En la mayoría de los niños esta alteración del lenguaje se corrige de forma espontánea. Menos de un 20% continúa con tartamudez persistente hasta la vida adulta.

Las disfluencias evolutivas se diferencian de la tartamudez infantil por:

  • Aparición en niños más pequeños.
  • Duración de semanas o pocos meses.
  • Repetición de sílabas o palabras, pero sin prolongaciones ni bloqueos.
  • No muestran tensión al hablar ni la tartamudez se acompaña de movimientos de la cara para pronunciar lo que quieren decir.

¿Por qué se produce la tartamudez?

La tartamudez aparece en niños con dificultades para articular sonidos del habla, debido a una contracción o espasmo existente en algún punto del aparato fonador. Por tanto, como hemos comentado es un problema motor, ya que el niño sabe lo que quiere decir.

A día de hoy se desconoce cuál es su causa. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo que incrementan las posibilidades de sufrir tartamudez persistente:

  • Antecedentes familiares: el riesgo de ser una tartamudez crónica aumenta si hay algún familiar con tartamudez.
  • Género: los varones tienen el doble de probabilidades que las niñas de tartamudear. Por su parte, las niñas tienen mayor posibilidad de remisión
  • Edad de inicio: los niños que comienzan a tartamudear antes de los cuatro años, tienen mayor probabilidad de superar un cuadro de tartamudez.
  • Trastornos coexistentes del habla: si al tartamudear el niño presenta tics asociados, muletillas o más de tres repeticiones de sonidos o sílabas, así como una velocidad de habla muy alta, hay más posibilidades de que derive en un cuadro crónico de tartamudez.
  • Duración: el 80% de los casos de niños con una disfluencia remite en un año, pero si este periodo se alarga más de seis meses, habrá menos posibilidades de remisión.

Tener en cuenta estos factores de riesgo permitirá diagnosticar de forma precoz para aplicar un tratamiento lo antes posible que facilite la remisión o reducción de los síntomas de la tartamudez y mejorar la calidad de vida del niño.

Síntomas de la tartamudez infantil

Algunos errores en el habla de los niños son normales, como realizar una o dos repeticiones de palabras o frases, vacilaciones… Pero, hay otras faltas de fluidez que pueden ser síntoma de tartamudez infantil:

  • Prolongación de sonidos
  • Repetición de sonidos “M…m…m…m…mamá” o sílabas “Pa…pa…pa…pájaro”
  • Si el niño se bloquea o atasca al hablar
  • Hablar supone una tensión o un esfuerzo

Estos síntomas suelen aparecer cuando el niño está alterado, nervioso, cansado o cuando quiere decir algo complicado. No obstante, los pequeños no son conscientes de nada de esto ni se muestran nerviosos o preocupados cuando se produce esta tartamudez.

Tratamiento de la tartamudez en niños

Como ya hemos indicado, un diagnóstico precoz de la tartamudez es fundamental. Este será realizado por un terapeuta especializado en trastornos del lenguaje, logopeda, quien le recomendará un tratamiento, a través de juegos, para enseñar al niño técnicas de control del habla.

Por otra parte, el especialista también ayudará a los padres a enfrentarse a esta situación de la forma más tranquila posible.

 

 

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