Closeup of X-ray photography of human brain

¿Qué se siente al sufrir un derrame cerebral?

Un derrame cerebral se produce cuando no llega suficiente sangre al cerebro debido a un coágulo o al estallido de alguna arteria. Esta falta de sangre produce daños en el cerebro que derivan en grandes cambios en la mente y en el cuerpo del paciente.

¿Qué se siente cuando se sufre un derrame cerebral?

Son muchos los síntomas que pueden indicar que se está sufriendo un derrame cerebral, sin embargo lo más común es sufrir solamente algunos de ellos. En caso de que se detecte alguno de los indicios que enumeramos a continuación, es recomendable acudir a un centro médico lo antes posible:

  • Problemas al hablar o al entender a otros
  • Paralización de un lado de la cara o del cuerpo
  • Complicaciones para andar o balanceo
  • Dificultades para ver
  • Dolor de cabeza muy fuerte
  • Mareos
  • Problemas al tragar

En muchas ocasiones no se da la importancia suficiente a estos síntomas por desconocimiento, pero una atención temprana por parte de profesionales médicos es fundamental para evitar futuras complicaciones y secuelas más graves.

¿Cuáles son los efectos de un derrame cerebral?

Los efectos pueden ser muy diferentes dependiendo de la parte del cerebro que se haya visto dañada. También afecta la rapidez con la que el paciente haya recibido el tratamiento ya que influyen en el daño que hayan sufrido las células del cerebro.

Algunos sujetos solo experimentan secuelas muy leves tras sufrir un derrame, como fatiga o dificultad para la coordinación, pero otros pueden sufrir problemas irreversibles o necesitar volver a aprender funciones básicas como las siguientes:

PROBLEMAS EN LA VISIÓN

Aproximadamente un tercio de las personas que han experimentado un derrame cerebral han tenido problemas de visión posteriormente, que van desde la visión borrosa hasta una ceguera total. Desgraciadamente, aunque se puede trabajar para mejorar estas patologías, la total recuperación de la vista es casi imposible.

EFECTOS FÍSICOS

Son muchos los problemas físicos que pueden derivar de un derrame cerebral. El grado de intensidad con el que se padecen varÍa en función de la persona y puede ir cambiando a lo largo del tiempo con rehabilitación o ejercicios específicos. A continuación, citamos algunos de los más comunes, destacando que es muy poco probable que se den todos al mismo tiempo.

  • Dificultad para tragar, también conocida como disfagia
  • Imposibilidad de levantar los pies del suelo
  • Incontinencia
  • Dolor
  • Fatiga
  • Parálisis
  • Problemas para dormir
  • Pérdida del control muscular y espasmos

IMPACTO EMOCIONAL

La vida del que ha sufrido un derrame cerebral cambia en muchos aspectos. Todos estos nuevos hábitos que se tienen que adquirir y situaciones que tienen que afrontar rápidamente, pueden llegar a asustar y confundir al paciente. Los sentimientos más comunes son:

  • Depresión
  • Sentimiento de vulnerabilidad
  • Pérdida de identidad
  • Ansiedad
  • Sensación de ser una carga
  • Frustración

La experiencia de cada paciente es diferente, pero suele ser de gran utilidad hablar y compartir los pensamientos y las emociones con amigos, familia o grupos de apoyo. En caso de que estos sentimientos se prologuen en el tiempo es recomendable el apoyo de un terapeuta para que ayude a lidiar con el impacto emocional y hacer cambios en la rutina que reduzcan el estrés.

¿Qué causa un derrame cerebral?

Hay dos tipos de derrames, isquémicos y hemorrágicos. Los derrames isquémicos están causados por coágulos en los vasos sanguíneos que bloquean el flujo de sangre al cerebro. Por otro lado, los derrames hemorrágicos ocurren cuando un vaso sanguíneo del cerebro estalla por ser más débil.

Es imposible predecir este tipo de accidentes vasculares del cerebro con antelación, pero hay factores que pueden aumentar el riesgo de sufrirlos como:

  • La edad: a medida que envejecemos, las arterias también lo hacen y se endurecen y estrechan, facilitando que se bloqueen.
  • El sexo: los hombres jóvenes tienen un mayor riesgo que las mujeres jóvenes. Sin embargo, después de la menopausia, la probabilidad de que una mujer muera por un derrame cerebral es mayor.
  • Historial familiar: si en la familia alguien ya ha sufrido un derrame, aumentan las probabilidades de poder sufrirlo.
  • Historial personal: una vez que un individuo ya ha sufrido un infarto es más probable que pueda sufrir otro.

Además, hay ciertos hábitos que hacen que un individuo sea más propenso a que otro a padecer este tipo de enfermedades cerebrales como:

Estos hábitos no solo son perjudiciales para la salud cardiovascular, sino que afectan a muchas otras partes del organismo. Llevar un estilo de vida saludable, no solo hará que te sientas mejor en el día a día, sino que reducirá la probabilidad de sufrir un derrame cerebral, entre otras muchas enfermedades.