Importancia de lavarse las manos

Importancia de lavarse las manos: por qué este hábito ayuda a prevenir infecciones

Lavarse las manos es uno de los hábitos más básicos para cuidar la salud en el día a día. Tocamos el móvil, pomos, barandillas, teclados, dinero, alimentos, bolsas de la compra, mascotas y muchas otras superficies sin pensar demasiado en ello. Después, con esas mismas manos, nos tocamos la cara, comemos, preparamos comida o cuidamos de otras personas.

Aunque las manos parezcan limpias, pueden transportar microorganismos capaces de pasar de una superficie a otra. Por eso, la higiene de manos tiene un papel directo en la prevención de infecciones respiratorias, digestivas y de contacto.

La importancia de lavarse las manos está precisamente en eso: reducir la transmisión de gérmenes en momentos cotidianos. Es un gesto rápido, económico y fácil de incorporar a la rutina familiar, pero su efecto puede ser muy relevante, sobre todo en casas con niños, personas mayores o personas con defensas bajas.

¿Por qué es importante lavarse las manos?

Las manos actúan como una vía frecuente de transmisión de microorganismos. Al tocar una superficie contaminada, los gérmenes pueden quedar en la piel y pasar después a la boca, la nariz, los ojos, los alimentos o a otra persona.

Esto puede ocurrir en situaciones muy habituales: después de ir al baño, al sonarse la nariz, al preparar comida, al tocar animales, al cambiar pañales o al cuidar de alguien enfermo. Muchas infecciones se transmiten por descuidos pequeños que repetimos durante el día.

Lavarse las manos con agua y jabón ayuda a retirar suciedad, grasa y microorganismos de la piel. El jabón permite desprender los gérmenes y el aclarado los arrastra. Por eso, hacerlo bien resulta más eficaz que mojarse las manos unos segundos sin frotar.

Este hábito ayuda también a proteger a quienes tenemos cerca. Una persona puede tener síntomas leves y transmitir gérmenes a otra con mayor riesgo de complicaciones. Por este motivo, la higiene de manos es especialmente importante en hogares, colegios, centros de trabajo, residencias y espacios sanitarios.

Enfermedades que puede ayudar a prevenir el lavado de manos

El lavado de manos puede reducir la transmisión de infecciones respiratorias, digestivas y por contacto. Aunque no evita todos los contagios, sí ayuda a cortar una de las vías más habituales por las que los gérmenes llegan al organismo.

Entre las infecciones que puede ayudar a prevenir están:

  • Resfriados.
  • Gripe.
  • Gastroenteritis.
  • Diarreas infecciosas.
  • Conjuntivitis.
  • Infecciones cutáneas.
  • Infecciones por manipulación de alimentos.

La higiene de manos cobra especial importancia en épocas de mayor circulación de virus respiratorios, cuando hay alguien enfermo en casa o cuando se convive con personas más vulnerables.

Cuándo hay que lavarse las manos

Hay momentos del día en los que lavarse las manos resulta especialmente importante. La clave está en hacerlo antes de tocar alimentos, después de ir al baño, tras estar en contacto con posibles focos de gérmenes o antes de cuidar a otra persona.

Momento Por qué es importante
Antes de comer Evita llevar gérmenes a la boca
Antes de cocinar Reduce la contaminación de alimentos
Después de ir al baño Previene infecciones digestivas
Después de toser Reduce contagios respiratorios
Al llegar de la calle Elimina gérmenes de superficies comunes
Después de tocar animales Evita la transmisión por contacto
Antes de curar una herida Reduce el riesgo de infección
Después de tocar basura Elimina restos y microorganismos

También conviene lavarse las manos después de usar transporte público, tocar pomos, barandillas, carritos de compra o manipular alimentos crudos como carne, pescado o huevos.

No se trata de lavarse las manos de forma constante sin motivo, sino de hacerlo en los momentos adecuados. Esa regularidad es la que convierte el hábito en una medida de prevención real.

Cómo lavarse las manos correctamente paso a paso

Para que el lavado sea eficaz, hay que dedicar unos segundos a frotar bien toda la superficie de las manos. Muchas veces se olvidan zonas como los pulgares, las uñas, el dorso o los espacios entre los dedos.

Pasos para lavarse las manos correctamente:

  • Mojar las manos con agua corriente.
  • Aplicar jabón suficiente.
  • Frotar las palmas entre sí.
  • Frotar el dorso de cada mano.
  • Limpiar entre los dedos.
  • Frotar los pulgares.
  • Limpiar las puntas de los dedos y las uñas.
  • Aclarar con agua corriente.
  • Secar bien con una toalla limpia o papel desechable.

Pasos para lavarse las manos correctamente

El tiempo recomendado de frotado es de unos 20 segundos. Hacerlo más rápido puede dejar zonas sin limpiar. También es importante secar bien las manos, porque la humedad puede favorecer que los microorganismos se transfieran con más facilidad.

En baños públicos, puede ser útil cerrar el grifo con papel desechable cuando sea posible y evitar tocar de nuevo superficies sucias justo después del lavado.

Agua y jabón o gel hidroalcohólico: cuándo usar cada uno

El agua y el jabón deben ser la primera opción siempre que haya un lavabo cerca, sobre todo si las manos están visiblemente sucias, grasientas o si se ha ido al baño. También es la opción más adecuada después de manipular alimentos crudos o cambiar pañales.

El gel hidroalcohólico puede ser útil cuando no hay acceso a un lavabo, por ejemplo en la calle, en el transporte público o durante un desplazamiento. Para que cumpla su función, debe aplicarse en cantidad suficiente y frotarse por toda la mano hasta que se seque.

El gel hidroalcohólico puede ser una alternativa práctica, pero si hay suciedad visible, grasa o restos de alimentos, lo adecuado es lavar con agua y jabón.

Errores frecuentes al lavarse las manos

Lavarse las manos mal puede reducir mucho la eficacia del hábito. Estos son los fallos más habituales:

  • Usar solo agua.
  • Frotar pocos segundos.
  • Olvidar los pulgares.
  • No limpiar las uñas.
  • Secar con una toalla sucia.
  • Usar gel con manos sucias.
  • Pensar que los guantes sustituyen al lavado.

Los guantes pueden proteger en algunas tareas, pero también pueden contaminarse. Si se usan para limpiar, cuidar a una persona enferma o manipular ciertos productos, hay que retirarlos correctamente y lavarse las manos después.

Lavado de manos en niños y personas vulnerables

En los niños, el lavado de manos debe formar parte de la rutina diaria desde pequeños. Muchas veces se llevan las manos a la boca, comparten juguetes, tocan el suelo o se frotan los ojos. Por eso, enseñarles a lavarse las manos ayuda a reducir contagios en casa y en el colegio.

En niños Cuándo lavarse las manos
Al volver del colegio Antes de merendar o jugar
Después del baño Siempre
Después del parque Al llegar a casa
Después de tocar mascotas Antes de comer
Después de sonarse Antes de tocar juguetes o comida

En personas mayores, personas con enfermedades crónicas o defensas bajas, la higiene de manos ayuda a reducir riesgos. En estos casos, una infección leve para una persona sana puede ser más molesta o tener más riesgo.

También conviene cuidar la piel. Lavarse mucho las manos, usar jabones agresivos o no secarlas bien puede provocar sequedad, picor o grietas. Para evitarlo, es recomendable usar jabones suaves, secar sin frotar con fuerza y aplicar crema hidratante si la piel lo necesita.

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Preguntas frecuentes sobre la importancia de lavarse las manos

¿Cuánto tiempo hay que lavarse las manos?

Lo recomendable es frotar las manos durante unos 20 segundos. Hay que limpiar palmas, dorsos, dedos, pulgares, uñas y muñecas. Después, se deben aclarar bien y secar con una toalla limpia o papel desechable.

¿Sirve lavarse las manos solo con agua?

Lavarse solo con agua puede retirar parte de la suciedad visible, pero no limpia igual que el agua con jabón. El jabón ayuda a desprender microorganismos y restos de grasa de la piel, por eso es la opción recomendada.

¿El gel hidroalcohólico sustituye al lavado de manos?

Puede servir cuando no hay agua y jabón, pero si las manos están sucias, grasientas o con restos visibles, lo adecuado es lavarlas con agua y jabón.

¿Cuándo deben lavarse las manos los niños?

Deben lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño, al llegar de la calle, después de jugar, después de tocar animales y después de sonarse la nariz, toser o estornudar.

¿Por qué es importante lavarse las manos antes de cocinar?

Porque las manos pueden trasladar microorganismos a los alimentos, utensilios o superficies de cocina. Esto es especialmente importante al manipular carne, pescado, huevos u otros alimentos crudos.

¿Lavarse mucho las manos puede dañar la piel?

Puede causar sequedad o irritación, sobre todo si se usan jabones fuertes o si la piel ya es sensible. Para reducir ese riesgo, conviene usar jabones suaves, secar bien las manos y aplicar crema hidratante cuando sea necesario.

¿Qué enfermedades puede ayudar a prevenir el lavado de manos?

Puede ayudar a reducir el contagio de infecciones respiratorias, gastroenteritis, diarreas infecciosas, conjuntivitis en algunos casos e infecciones relacionadas con la manipulación de alimentos o el contacto con superficies contaminadas.

Cuidar la salud empieza por pequeños hábitos

La importancia de lavarse las manos se entiende mejor cuando pensamos en todo lo que tocamos cada día. Un gesto de 20 segundos puede ayudar a reducir contagios, proteger a la familia y prevenir infecciones frecuentes.

En AFEMEFA promovemos hábitos de prevención que ayudan a cuidar la salud diaria. La higiene de manos es uno de los más básicos, pero también uno de los más útiles cuando se practica bien y en los momentos adecuados.