¿Es peligroso comer insectos?

¿Es peligroso comer insectos?

La comercialización de insectos comestibles en los establecimientos de la Unión Europea se aprobó en 2018, así que es posible que ya los hayas visto en alguna gran superficie y te hayas preguntado si es peligroso para la salud, ya que en nuestra sociedad occidental aún existe un cierto reparo a la hora de consumir este tipo de alimentos.

¿Comer insectos es seguro?

En muchas culturas se consumen insectos desde tiempos inmemorables y son parte indispensable de su dieta. De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los insectos ya forman parte de la dieta de 2.000 millones de personas en todo el mundo. Este organismo lleva años defendiendo sus propiedades nutricionales y apostando por su potencial como fuente nutritiva sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

De ahí que en enero de 2018 entrara en vigor la regulación de la Unión Europea sobre nuevos alimentos, en la que se incluyó a los insectos como producto apto para el consumo humano. No obstante, la legislación europea precisa que los insectos para alimentación humana se deben criar única y exclusivamente con residuos de origen vegetal.

Según los datos aportados por la FAO, no se conocen casos de transmisión de enfermedades o parásitos a humanos derivados del consumo de insectos (siempre que los insectos hayan sido manipulados en las mismas condiciones de higiene que cualquier otro alimento).

De todos modos, los expertos aseguran que pueden producir alergias parecidas a las de los crustáceos, puesto que también son invertebrados. Además, también advierten de que, al igual que otros alimentos similares los insectos, proporcionan un entorno favorable al crecimiento microbiano, incluyendo bacterias, hongos y virus.

En África, Asia y América es común incluirlos en las comidas y son considerados como auténticos manjares. Se calcula que existen más de 1.500 tipos de insectos comestibles, entre los que destacan los saltamontes, grillos, hormigas y orugas fritas.

Las personas que los han probado aseguran que son crujientes y no tienen un sabor desagradable, gracias al condimento que los acompaña.

Beneficios de los insectos comestibles

Entre algunos de los beneficios de los insectos comestibles destacan:

  • El aporte de proteínas: los insectos proporcionan proteínas y nutrientes de alta calidad. Por eso, los expertos aseguran que, en países no desarrollados, donde existe desnutrición, los insectos pueden ser una fuente proteica importante, mientras que en países desarrollados pueden ser una alternativa proteica ausente de grasas saturadas.
  • Ricos en fibra y minerales: los insectos comestibles también son ricos en fibra, calcio, hierro, zinc, vitaminas del grupo B y ácidos grasos poliinsaturados.

Por tanto, si los deseas consumir debe ser dentro de una alimentación variada y equilibrada, y sin abandonar otros alimentos esenciales para nuestra dieta como el aceite de oliva, el aguacate o el pescado azul.

¿Cómo se pueden consumir?

En los países en los que se consume este tipo de alimentos son un ingrediente más de las numerosas recetas que existen y se comen fritos, rebozados, tostados, enteros o molidos, en sopas, pasteles, guisos, salsas e incluso también están presentes en bebidas.

En España, como no estamos acostumbrados a ellos, la industria alimentaria apuesta por camuflarlos en productos como barritas energéticas o snacks para que no sean tan visibles para los consumidores.

 

Si aún no conoces los Seguros AFEMEFA, infórmate ahora sobre el seguro de salud para toda la familia y el seguro joven.