5 Formas de desinflamar un absceso dental en casa y cuándo ir al dentista
¿Te has levantado con la cara hinchada o con un dolor que late en la encía? Esto suele ser señal de un flemón, también llamado absceso dental. Provoca dolor intenso, presión en la zona y una inflamación que puede complicarse si no se actúa. Si es tu caso, lo que importa es saber cómo desinflamar un absceso dental para que baje la hinchazón y el dolor no vaya a más.
Aquí vas a encontrar qué medidas pueden aliviar la inflamación de forma temporal y en qué situaciones conviene ir de urgencia al dentista.
ÍNDICE
- ¿Qué es un absceso dental y por qué se inflama la cara?
- Síntomas de un absceso dental: cómo saber si lo que tienes es un flemón
- ¿Por qué aparece un absceso dental?
- Tipos de absceso dental que pueden causar hinchazón
- 5 Formas de desinflamar un absceso dental en casa
- Por qué tienes que acudir al dentista para desinflamar un absceso dental
- ¿Cuánto tarda en desinflamar un absceso dental?
- ¿Cuándo acudir de urgencia al dentista?
- ¿Qué pasa si no se trata un absceso dental?
- Cómo prevenir que vuelva a salir un absceso dental
- Preguntas frecuentes sobre cómo desinflamar un absceso dental
¿Qué es un absceso dental y por qué se inflama la cara?
Un absceso dental es una acumulación de pus provocada por una infección bacteriana en un diente o en los tejidos que lo rodean. Cuando aparece, el organismo responde enviando defensas a la zona para intentar frenar la infección. Esa reacción genera inflamación, aumento de volumen y dolor.
Si el pus no drena, la presión dentro de los tejidos va en aumento. De ahí que el dolor suela ser intenso y que la hinchazón pueda aparecer en la mejilla, el labio o la zona de la mandíbula en poco tiempo. La localización de la inflamación depende del diente afectado y del recorrido que sigue la infección a través de los tejidos.
Cuando la cara se hincha, la infección ya ha salido del entorno inmediato del diente y está afectando a las zonas cercanas. Por ese motivo, un absceso dental requiere valoración profesional y no conviene dejar pasar el tiempo esperando que la inflamación baje sola.
Síntomas de un absceso dental: cómo saber si lo que tienes es un flemón
Los síntomas de un absceso dental pueden aparecer de un día para otro y volverse muy molestos en pocas horas. A medida que la infección avanza, la zona se inflama y el dolor aumenta.
Los más habituales son:
Si aparecen varios de estos síntomas a la vez, conviene que te valore un dentista cuanto antes.
¿Por qué aparece un absceso dental?
Un absceso dental aparece cuando las bacterias entran en el interior del diente o en los tejidos de la encía y el organismo no consigue controlar la infección por sí solo. La acumulación de pus es la respuesta del cuerpo a esa infección localizada.
Las causas más habituales están relacionadas con problemas dentales que se han ido dejando pasar o que no se han tratado a tiempo:
- Caries que alcanzan el interior del diente y permiten que las bacterias lleguen al nervio.
- Golpes o fracturas en un diente, aunque no duelan en el momento, pueden abrir una vía de entrada a las bacterias.
- Enfermedades de las encías, cuando hay bolsas periodontales con restos de placa y bacterias que se acumulan en profundidad.
- Empastes o tratamientos antiguos en mal estado, que ya no sellan bien el diente y dejan pasar bacterias al interior.
- Muelas del juicio parcialmente salidas, donde se quedan restos de comida y cuesta mantener la zona limpia.
- Falta de higiene bucal mantenida en el tiempo, que favorece la proliferación de bacterias en dientes y encías.
Tipos de absceso dental que pueden causar hinchazón
No todos los abscesos dentales se forman en el mismo sitio ni tienen el mismo origen. Según dónde empiece la infección, la inflamación y el dolor pueden notarse de una forma u otra.
Absceso periapical
Se forma en la punta de la raíz del diente, cuando la infección llega al interior del diente y alcanza el nervio. Suele aparecer tras una caries profunda, una fractura o un golpe que ha permitido la entrada de bacterias.
El dolor acostumbra a ser localizado en un diente concreto y puede empeorar al masticar o al presionar la zona. En muchos casos, la hinchazón se nota en la encía cercana al diente afectado y, si la infección progresa, puede hacerse visible en la mejilla.
Absceso periodontal
Tiene su origen en la encía y en los tejidos que rodean al diente. Aparece con más frecuencia en personas con problemas de encías, donde se forman bolsas en las que se acumulan bacterias. La inflamación suele localizarse en la encía, con enrojecimiento y dolor al tocar la zona. A veces se acompaña de sangrado al cepillarse y sensación de presión alrededor del diente.
Absceso gingival
Se localiza en el margen de la encía, sin afectar al interior del diente ni a la raíz. Suele estar relacionado con la acumulación de restos de comida o cuerpos extraños que se quedan atrapados entre la encía y el diente. La inflamación es visible en la encía, con un punto doloroso que puede supurar. Aunque en algunos casos drena por sí solo, la infección sigue presente y conviene tratarla para que no se extienda.
Absceso en muela del juicio
Aparece cuando una muela del juicio no ha terminado de salir o lo ha hecho de forma parcial. La encía que cubre parte de la muela facilita que se acumulen restos de comida y bacterias en una zona difícil de limpiar. La inflamación suele notarse en la parte posterior de la boca y puede extenderse hacia la mejilla o la zona de la mandíbula. Además del dolor local, es frecuente notar dificultad para abrir la boca o molestias al masticar.
5 Formas de desinflamar un absceso dental en casa
Puedes tomar medidas para aliviar la inflamación y el dolor en casa, pero debes tener en cuenta que no eliminan la infección ni hacen que el absceso desaparezca.
Mientras esperas a la cita con un dentista puedes:
- Enjuagarte con agua tibia y sal: Ayudan a limpiar la zona y a reducir la carga de bacterias en la boca. El agua debe estar templada, nunca caliente. Los enjuagues suaves pueden repetirse varias veces al día, sin hacer fuerza para no aumentar el dolor.
- Aplicar frío externo en la cara: Colocar frío por fuera de la mejilla, en la zona donde notes la hinchazón, puede ayudar a bajar el volumen y aliviar la sensación de presión. Hazlo en intervalos cortos y siempre con un paño entre el frío y la piel para no irritarla.
- Mantener la zona lo más limpia posible: Seguir cepillándote con suavidad ayuda a que no se acumulen restos de comida alrededor del diente afectado. Si al cepillarte duele, hazlo despacio y sin insistir sobre la zona inflamada.
- Tomar analgésicos habituales si los toleras: Pueden ayudarte a controlar el dolor durante unas horas. Respeta las dosis indicadas y no tomes medicación que no te hayan recomendado previamente. Estos fármacos no tratan la infección, solo alivian las molestias.
- Evitar lo que puede empeorar la inflamación: No apliques calor en la zona, no presiones el bulto ni intentes pincharlo. Tampoco tomes antibióticos por tu cuenta, ya que pueden ocultar los síntomas sin resolver el foco de la infección.
Por qué tienes que acudir al dentista para desinflamar un absceso dental
Un absceso dental no se resuelve solo. La inflamación aparece porque hay una infección activa y un cúmulo de pus que el organismo no consigue eliminar por sí mismo.
El dentista es quien puede actuar sobre el foco de la infección. Según el origen del absceso, el tratamiento puede consistir en:
- Drenar el pus para aliviar la presión.
- Limpiar el interior del diente si la infección viene del nervio.
- Tratar la encía cuando el problema está en los tejidos que rodean al diente.
- Retirar la pieza cuando no se puede conservar.
Estas intervenciones son las que permiten que la inflamación baje de verdad y que la infección deje de avanzar.
En algunos casos se pauta medicación para controlar la infección y el dolor, pero el tratamiento dental es lo que permite que el absceso se cierre y no vuelva a aparecer a corto plazo. Cuando se actúa a tiempo, el alivio suele ser rápido y se evita que la infección se extienda a zonas cercanas de la cara o del cuello.
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¿Cuánto tarda en desinflamar un absceso dental?
Tras el tratamiento por parte del dentista, el alivio suele notarse en poco tiempo. En muchos casos, después del drenaje del pus o del tratamiento del diente afectado, la sensación de presión disminuye el mismo día o en las siguientes horas. La hinchazón visible en la cara suele empezar a bajar en las 24 a 72 horas posteriores, aunque el tiempo exacto varía según la extensión de la infección y el estado de la zona.
La recuperación completa no es inmediata. Aunque la inflamación vaya bajando, los tejidos necesitan varios días para volver a la normalidad. En situaciones más avanzadas, el proceso puede alargarse algo más y requerir revisiones para comprobar que la infección ha quedado controlada.
Cuando solo se toman analgésicos o se aplican medidas en casa, el dolor puede disminuir durante unas horas, pero la hinchazón suele mantenerse o reaparecer porque la infección sigue activa.
Si pasan los días y la hinchazón no baja, el dolor empeora o aparecen nuevos síntomas, conviene volver a consultar para valorar si el tratamiento necesita ajustes.
¿Cuándo acudir de urgencia al dentista?
Hay situaciones en las que un absceso dental no puede esperar a una cita programada. Cuando la infección progresa, puede afectar a zonas cercanas y provocar síntomas que requieren valoración inmediata.
Acude de urgencia al dentista si aparece alguno de estos signos:
- Fiebre o sensación de malestar general.
- Hinchazón que aumenta rápido o se extiende hacia el ojo, el cuello o la mandíbula.
- Dificultad para abrir la boca, tragar o respirar con normalidad.
- Dolor intenso que no mejora con analgésicos habituales.
- Salida continua de pus o sangrado en la zona inflamada.
- Empeoramiento del estado general o sensación de que la infección se está extendiendo.
¿Qué pasa si no se trata un absceso dental?
Si no se trata, la acumulación de pus puede aumentar y provocar un empeoramiento de la inflamación y del dolor. La infección puede extenderse a los tejidos de alrededor, al hueso de la mandíbula o a zonas más profundas de la cara. En algunos casos, la propagación de la infección puede causar complicaciones que requieren tratamientos más complejos y prolongados.
Además del impacto local, un absceso sin tratar puede afectar al estado general, con fiebre, malestar y una mayor sensación de agotamiento. Cuanto más tiempo pasa sin tratamiento, más difícil resulta controlar la infección y más probable es que el problema reaparezca incluso después de una aparente mejoría.
Cómo prevenir que vuelva a salir un absceso dental
Después de haber tenido un absceso dental, debes prestar atención a los factores que favorecen que vuelva a aparecer para evitarlos:
- Mantener una higiene bucal constante, con cepillado diario y limpieza de los espacios entre los dientes para evitar la acumulación de restos de comida y placa.
- Acudir a revisiones periódicas con el dentista para detectar caries, empastes en mal estado o problemas de encías antes de que se compliquen.
- Tratar a tiempo las caries, las fracturas dentales y las infecciones de encías para que no evolucionen hacia una infección más profunda.
- Prestar atención a molestias persistentes en un diente, sangrado de encías o sensibilidad repetida, y no dejar pasar estos avisos.
- Extremar la limpieza en zonas de difícil acceso, como las muelas del juicio parcialmente erupcionadas.
Si aparecen de nuevo dolor localizado, inflamación o supuración, conviene que lo valore un dentista cuanto antes para evitar que la infección progrese.
Preguntas frecuentes sobre cómo desinflamar un absceso dental
¿Se puede pinchar un absceso dental en casa?
No. Pinchar un absceso dental en casa supone un riesgo serio de que la infección se extienda a tejidos más profundos de la cara o del cuello. Además, al no eliminarse la causa de la infección, el pus vuelve a acumularse. El drenaje debe realizarlo un profesional en un entorno controlado.
¿Se puede bajar la inflamación solo con antibiótico?
Los antibióticos pueden ayudar a controlar la infección y a que baje la inflamación, pero no resuelven el problema por sí solos. Si no se trata el foco que ha originado el absceso, la infección reaparece. Por este motivo, los antibióticos se utilizan como apoyo al tratamiento dental, no como solución única.
¿Cuánto tiempo puedo aguantar con un absceso dental?
No conviene aguantar con un absceso dental. Aunque el dolor o la hinchazón bajen en algún momento, la infección sigue activa y puede empeorar. Retrasar el tratamiento aumenta el riesgo de complicaciones y de que la infección se extienda a otras zonas.
¿Un absceso dental puede desaparecer solo?
Un absceso dental no desaparece por sí solo. En algunos casos puede drenar de forma espontánea y dar la sensación de que el problema se ha resuelto, pero la infección sigue presente mientras no se trate la causa. Sin tratamiento, lo habitual es que vuelva a aparecer o que el problema se agrave.
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