Osteoporosis - Seguro de Salud - Afemefa

Osteoporósis, tan frecuente y tan mal conocida

Desde esta sección pretendemos contribuir a un mejor conocimiento de esta enfermedad aclarando las preguntas sobre esta enfermedad que con más frecuencia se realizan en las consultas médicas.

¿Qué es la osteoporósis?

La osteoporósis se define como una enfermedad esquelética caracterizada por una resistencia ósea disminuida que predispone al aumento del riesgo de fractura. Es una enfermedad que aparece al cabo de los años y, con frecuencia, se confunde con la artrosis que también es otra enfermedad degenerativa. Sin embargo estas dos enfermedades nada tienen que ver entre sí. Imaginemos el símil de que el hueso tuviera las mismas cualidades de dureza y resistencia que una piedra. El efecto de la artrosis sobre el hueso es parecido al efecto del agua de río sobre la piedra, con el tiempo, la piedra perderá sus aristas y bordes, se desgastará convirtiéndose en un canto rodado, pero mantendrá la misma dureza y consistencia. Así les pasa a los huesos y articulaciones afectos por la artrosis, se desgastan y deforman, por tanto, duelen pero no se rompen. Por el contrario, el efecto de la osteoporosis sobre la piedra la convertiría en una piedra pómez, es decir, en una piedra porosa, más fácil de romper y, por lo tanto, más frágil. En la osteoporósis, los huesos no están desgastados y no duelen pero sí se rompen más fácilmente.

¿Es muy frecuente la osteoporósis?

La osteoporosis es hoy un problema sanitario de primera magnitud y será aún mayor en los próximos lustros debido a la clara inversión de la pirámide poblacional, cada vez hay más personas mayores y menos personas jóvenes. Se calcula que el 40% de las mujeres por encima de los 50 años sufrirá al menos una fractura osteoporótica en los próximos años.

¿Cuándo aparece la osteoporósis?

La osteoporosis suele aparecer con la llegada de la menopausia. La falta de estrógenos favorece la pérdida de calcio (descalcificación) del esqueleto. Por tanto es recomendable hacer una primera valoración en esta época de la vida.

¿La osteoporósis duele?

No. La osteoporósis es “silenciosa” y no duele por eso es imprescindible un diagnóstico precoz.

¿Qué consecuencias tiene la osteoporósis?

La principal consecuencia de la osteoporosis es la FRACTURA. Las fracturas más frecuentes son las fracturas de las vértebras que dan lugar al encorvamiento de la columna vertebral. Luego están las de cadera, las de muñeca y las de costilla. Una fractura en una persona > 65 años tiene múltiples consecuencias, unas serán directas y otras indirectas. Las directas son las propias del dolor, la inmovilidad y la pérdida de autonomía que se traducen en una importante merma en la calidad de vida muy difícil de recuperar a posteriori. Las indirectas derivan de la mayor predisposición a una segunda fractura (y posteriores) y la aparición del “miedo a las caídas” que amedrenta al paciente recluyéndole progresivamente en casa por miedo a caerse.

¿Cómo se diagnostica la osteopórosis?

Al ser una enfermedad “silenciosa” los diagnósticos suelen hacerse tardíamente, cuando hay poco remedio. Por eso es aconsejable hacerse revisar por el especialista al llegar la menopausia. Él realizará una minuciosa historia clínica en la que se valorarán los factores de riesgo para tener osteoporósis y prescribirá una sencilla prueba, la densitometría ósea, que medirá la cantidad de mineral que tiene el hueso, es decir, medirá lo frágil o duro que está el esqueleto en ese momento.

¿Qué hay que hacer para prevenir la osteoporósis?

Llegada la menopausia es recomendable cambiar los hábitos de vida. En primer lugar, las necesidades de calcio se duplican y, por tanto, es muy recomendable incrementar la cantidad de calcio en la dieta (lácteos, verdura de hoja verde, pescado azul, frutos secos…). Casi siempre es necesario añadir un suplemento en forma de pastilla pera completar la cantidad de calcio recomendada. En segundo lugar, hay que procurar hacer una hora de ejercicio al día (caminar, bailar, aerobic…). Por último, habrá que eliminar de nuestra vida todos aquéllos hábitos que favorezcan la osteoporosis como el alcohol, el tabaco y, en menor medida, el café. Por otro lado es necesario también hacer una prevención eficaz sobre las caídas, para lo cual es recomendable llevar un calzado adecuado, mejorar la visibilidad, retirar alfombras y obstáculos innecesarios en la casa, colocar barandillas y asideros en los cuartos de baño…

¿No se daña el riñón tomando tanto calcio?

No. Las necesidades de calcio van variando a lo largo de la vida de la mujer. Es fácil comprender como durante el embarazo y la lactancia las necesidades de calcio son mayores, por eso, se suelen recomendar suplementos de calcio a embarazadas y madres lactantes. Sin embargo, la etapa de la vida de la mujer en que más calcio se necesita es, sin duda alguna, la menopausia en que casi se doblan las necesidades de calcio de la mujer menstruante. La cantidad diaria recomendada por los organismos internacionales más reconocidos es de 1500 mg al día. La dieta mediterránea normal no suele exceder de 900 mg. Por tanto, es necesario “suplementar” con más calcio hasta completar los requerimientos recomendados.

¿La osteoporósis tiene tratamiento?

A pesar de las alarmantes expectativas la medicina actual dispone de tratamientos muy eficaces. A la ya conocida oferta de tratamientos convencionales como el tratamiento hormonal sustitutivo (estrógenos), calcitonina, raloxifeno y bifosfonatos (etidronato, alendronato, risedronato, ibandronato y zolendronato) se han ido sumando nuevos y potentes fármacos como el ranelato de estroncio, la teriparatida, la paratohormona y, próximamente, el denosumab.

En el caso desgraciado de haber sufrido ya una fractura y, ésta fuera vertebral, hoy se puede recurrir a técnicas mínimamente invasivas muy eficaces en el control del dolor como la vertebroplastia y la cifoplastia.

Resumen

La osteoporosis es una enfermedad muy frecuente que aún lo será más en los próximos años. Prevenirla y tratarla adecuadamente es relativamente sencillo si se acude al especialista a tiempo.

Dr. José de la Mata LLord

Golpe de Calor - Seguro de Salud - Afemefa

El temido golpe de calor

Llega el verano y con él, las altas temperaturas que pueden originar el temido “golpe de calor”. Este  es un trastorno que tiene que ver con la incapacidad del organismo para disipar el calor que produce el cuerpo, que se realiza fundamentalmente a través de la piel y el sudor. Los niños y los ancianos son los que sufren más riesgo de padecerlo. Los primeros, porque el centro de la sed no funciona bien y en  los niños pequeños, porque no piden beber y pierden más líquidos.

Los síntomas son dolores de cabeza, mareos, sensación de boca seca, tendencia al sueño y confusión. En los ancianos hay que estar atentos ante los siguientes signos de alarma, como somnolencia, no contestar o decir incoherencias.

Para prevenirlo se recomienda disminuir la cantidad de actividad física en las horas del día de más calor, hidratarse constantemente, usar ventiladores, acondicionadores de aire y ropa fresca, evitar los ambientes cerrados o poco ventilados y pasar tiempo en locales con aire acondicionado.

En el caso de los niños pequeños y bebes se puede utilizar el aire acondicionado, a una temperatura de entre 20 y 21 grados.
Si se sospecha el “golpe de calor”, hay que tumbar a la persona, hidratarla  y refrescarla con paños fríos.  No dar de beber si está inconsciente. Sólo en el caso de no poder disminuir la temperatura corporal, o si el paciente tiene cardiopatía o mal pulso, hay que acudir al médico.

Dra. Cristina Guijarro
Neuróloga y Responsable Asistencial AFEMEFA

Fibroscan - Seguro de Salud - Afemefa

AFEMEFA cubre el FibroScan® para el diagnóstico hepático no invasivo

La hepatitis causa la muerte de 1,4 millones de personas en el mundo y todos podemos padecerla. El próximo 28 de Julio se celebra el Día Mundial Contra la Hepatitis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que todavía representa un problema global contra el que hay que seguir luchando.

La elastografía hepática (FibroScan®) podría ayudar a reducir esta cifra mortal gracias a la rapidez con la que ofrece resultados.

Esta tecnología pionera fue aprobada por la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos) el pasado 5 de abril de 2013.

FibroScan ®  se usa en el tratamiento clínico de pacientes con enfermedad hepática, como hepatitis C y B viales crónicas y enfermedades de hígado. Evalúa la velocidad de onda de corte del hígado, mediante la elastografía cuantitativa y es una técnica sencilla, no invasiva y totalmente indolora.

Según datos de la Federación Española del Aparato Digestivo (FEAD), en España se diagnostican 4.300 casos de cáncer de hígado al año originados por la hepatitis, por lo que la detección de la enfermedad de forma precoz, puede evitar que degenere en cirrosis o cáncer.

Los virus que más frecuentemente causan la hepatitis son los A, B Y C,  pero mientras que para la hepatitis A y la B hay vacunas preventivas, para la C no. La hepatitis por virus B y C se adquieren, fundamentalmente, por mantener relaciones sexuales sin protección, compartir jeringuillas, utilizar utensilios de higiene personal infectados o realizarse tatuajes, piercings o acupuntura bajo malas condiciones higiénicas.