Síndrome de Asperger

Síndrome de Asperger: qué es y cuáles son sus síntomas

El síndrome de Asperger es un tipo de autismo caracterizado por dificultades sociales y de comunicación y patrones de comportamiento repetitivos y/o restrictivos.

Una persona con Asperger encuentra extremadamente difícil leer las señales sociales y por tanto le resulta más complicado comunicarse e interactuar con otros. Esta situación puede llevarle a estados de ansiedad y confusión. Aunque no hay estadísticas oficiales, se estima que en la actualidad el Asperger afecta a entre 1 y 5 de cada 1.000 nacimientos, y tiene una incidencia cuatro veces superior en hombres que en mujeres.

Algunos datos sobre el síndrome de Asperger

  • El síndrome de Asperger se encuentra encuadrado en los Trastornos del Espectro Autista (TEA), aunque por sus competencias intelectuales y lingüísticas se mantiene como una entidad diferenciada del autismo clásico.
  • Afecta a la comunicación y las habilidades sociales.
  • Un niño con Asperger puede mostrar signos del trastorno en su primer año de vida.
  • Afecta más a los hombres que a las mujeres.
  • Algunos signos de Asperger incluyes interés obsesivo por algunos temas, comunicación verbal excesivamente formal, rituales, aislamiento social, retraso en habilidades motoras, falta de imaginación o dificultades sensoriales.
  • Las estrategias educativas pueden mejorar notablemente la calidad de vida de las personas con Asperger.

Síntomas del síndrome de Asperger

Las señales y síntomas de Asperger pueden variar enormemente de unas personas a otras. Los primeros síntomas pueden aparecer durante el primer año de vida, observándose cierta torpeza derivada de una pobre coordinación motora.

Algunos de los síntomas más frecuentes de Asperger son:

  • Intereses restrictivos o repetitivos, por ejemplo, volviéndose expertos en un único tema y realizando actividades que incluyen colección, numeración o listado de elementos.
  • Comunicación verbal distinta o excesivamente formal. Puede haber falta de ritmo o entonación, de modo que su habla suena plana, monótona o anormalmente lenta o rápida. El volumen puede ser inapropiado.
  • Pueden tener rutinas, reglas y rituales que mantienen metódicamente para reducir su confusión. Un cambio en sus rutinas puede provocar enfado o ansiedad.
  • Aislamiento social, derivado de sus limitadas habilidades sociales y su tendencia a hablar de un único tema. Puede parecer que no tienen interés en otras personas y resultar distantes, por lo que hacer y mantener amigos puede ser difícil para ellos.
  • Retraso en el desarrollo motor, a causa de su pobre coordinación, lo que puede dificultarles la realización de acciones que requieren cierta precisión, como atarse los zapatos. La forma de andar de la persona puede ser rígida o saltarina, y es posible que no mueva los brazos mientras camina.
  • Problemas con la proximidad: las personas con Asperger pueden encontrar dificultades para saber la distancia a la que deben mantenerse cuando hablan con otras personas.
  • El humor, las bromas, el sarcasmo o la ironía pueden causarles estrés y confusión, ya que estás personas pueden tender a tener una interpretación del mundo que les rodea excesivamente literal.
  • Falta de imaginación: puede ser difícil para una persona con Asperger imaginar resultados alternativos para distintas situaciones, por lo que los juegos que incluyen asumir distintos roles o situaciones imaginarias pueden ser frustrantes o imposibles con ellos.

Estas dificultades pueden no ser reconocidas hasta que las demandas de su entorno crecen, lo que puede suceder en la adolescencia o el comienzo de la edad adulta.

Los temas relacionados con la lógica, la memoria y los sistemas cerrados pueden resultar muy interesantes para las personas con Asperger, por lo que pueden ser personas con una gran habilidad para las matemáticas, la informática o la música.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome de Asperger habitualmente va relacionado con terapias que ayuden al individuo a adaptar su comportamiento para mejorar sus relaciones sociales y a manejar mejor la ansiedad, de modo que se reduzca el riesgo de aislamiento social.

El entrenamiento puede incluir el desarrollo de habilidades educativas y académicas, así como sociales y de comunicación, tales como aprender a reconocer señales sociales o usar un tono de voz adecuado al hablar. También se incluyen estrategias para enseñarles a controlar emociones y reducir el interés obsesivo por los temas, y a tener un comportamiento más afectivo.

Es posible el uso de medicación para tratar síntomas relacionados con la ansiedad, frecuente en personas con Asperger.

En España, la Confederación Asperger España es una agrupación de asociaciones sin ánimo de lucro cuyos objetivos son la difusión científica del trastorno, promover la detección temprana y la intervención psicosocial especializada, el reconocimiento de los derechos de los afectados y sus familias, la inserción laboral y, en definitiva, la inclusión social de las personas con Asperger.

 

Hospital San Francisco de Asís Madrid

Hospitales de Madrid: Hospital San Francisco de Asís

En nuestra entrada de hoy vamos a hablar del Hospital San Francisco de Asís, uno de nuestros hospitales de referencia con más de 80 años de historia en Madrid.

Breve historia del Hospital San Francisco de Asís de Madrid

Ubicado en la calle Joaquín Costa 28, muy cerca de la Plaza de la República Argentina, el origen del Hospital se remonta al año 1.912, en el que la Reina Victoria Eugenia reclamó la presencia de las Franciscanas Misioneras de María para una obra hospitalaria que había fundado en favor de los niños tuberculosos. Unos años más tarde, en 1935, se inauguraba el Hospital Católico. Después de la Guerra Civil y la posguerra, durante las que pasó por diferentes manos, el Sanatorio San Francisco de Asís atendió finalmente a su primer paciente en la Navidad de 1940. Debido a la escasez de camas pronto hubo que construir un nuevo edificio, el actual, que se inauguró el 4 de octubre de 1951. Finalmente, en 2012 el Sanatorio San Francisco de Asís cambia su nombre por el actual Hospital San Francisco de Asís.

Algunos datos de interés

Al hospital se puede acceder fácilmente por  metro, siendo la parada más cercana la de República Argentina (línea 6), o bien mediante autobús (líneas 16, 19, 51, C1, C2 y N1). El acceso para vehículos se encuentra ubicado en la calle de Juan de la Cierva, nº8. El centro cuenta con aparcamiento abierto de lunes a domingo de 7 a 24 horas.

En el centro hay servicio de cafetería, que dispone también de menú de comidas. Dispone también de servicios religiosos y de pastoral.

Valoración de los pacientes

En la encuesta de satisfacción de 2016, los pacientes del Hospital San Francisco de Asís valoraron los servicios del centro con una nota de más de 90 puntos sobre 100, destacando especialmente los servicios de hospitalización, urgencias, radiología y rehabilitación.

Los aspectos mejor valorados por los pacientes son la profesionalidad, la experiencia del personal del centro, las instalaciones y el trato recibido durante su estancia.

Cobertura AFEMEFA de los servicios del Hospital San Francisco de Asís

Con los seguros AFEMEFA podrás disfrutar de los servicios del Hospital San Francisco de Asís en la mayoría de sus especialidades, entre otras:

  • Cirugía general y del aparato digestivo
  • Dermatología
  • Nefrología
  • Neumología
  • Neurología
  • Otorrinolaringología
  • Reumatología
  • Traumatología general e infantil
  • Urología
  • Oncologíamédica y radioterápica
  • Urgencias
  • Pruebas clínicas

En nuestro cuadro médico podrás ver el listado completo de cobertura de servicios del Hospital San Francisco de Asís.

Qué es el lupus

¿Qué es el lupus? Información básica para conocer la enfermedad

¿Qué sabes acerca del lupus? Probablemente, como la mayoría de las personas, muy poco. El lupus es una enfermedad tremendamente desconocida, a pesar de que las estadísticas hablan de que alrededor de 40.000 españoles (aproximadamente del orden de 1 de cada mil habitantes), en su mayoría mujeres en edad fértil, padecen esta enfermedad. En los últimos años la enfermedad se ha hecho más visible, gracias a su aparición en algunos capítulos de la serie House o al anuncio de la cantante Selena Gómez de que el lupus era el causante de la suspensión temporal de su carrera hace unos años. Sin embargo, aún sigue siendo una enfermedad muy poco conocida.

¿Qué causa el lupus?

El lupus es una enfermedad crónica autoinmune, en la cual el sistema inmune del organismo produce anticuerpos que atacan células y tejidos sanos, incluyendo la piel, las articulaciones, los riñones, los pulmones, el corazón o el cerebro. La causa aún no está clara, aunque existen estudios que la relacionan con factores ambientales, como el estrés, el tabaco o la exposición a la luz solar, mientras que otros investigadores creen que podría estar desencadenada por algún tipo de microorganismo, como un virus. También parece que el embarazo es un desencadenante frecuente de la enfermedad en las mujeres.

Dado que la incidencia es mucho mayor en las mujeres, los investigadores creen que las hormonas femeninas, concretamente los estrógenos, podrían tener algún papel en el desarrollo de la enfermedad. Parece también claro que existe algún tipo de predisposición genética para contraer la enfermedad.

Tipos de lupus y sus síntomas

Existen muchas formas diferentes de lupus. El más común es el denominado Lupus Eritematoso Sistémico (LES), que constituye en torno al 70% de los casos. En el LES, cualquier parte del organismo puede verse afectado, aunque en alrededor del 80% de los casos la piel se ve afectada.

Los síntomas del LES incluyen dolor en el pecho, dificultad para respirar, dolor muscular, fatiga, fiebre, pérdida de pelo, fotosensibilidad o anemia.  Unas lesiones cutáneas en la cara en forma de alas de mariposa suelen ser uno de los primeros síntomas en el 30% de las personas afectadas por este tipo de lupus.

Otros tipos de lupus incluyen el lupus eritematoso cutáneo, que se limita a la piel, o el lupus eritematoso inducido por fármacos, que puede aparecer después de consumir ciertos medicamentos. En el caso de este último, raramente se ven afectados los órganos principales del cuerpo.

En la mayor parte de los casos el lupus se desarrolla de un modo explosivo, en el que los síntomas empeoran durante un cierto período de tiempo antes de mejorar o desaparecer.

Uno de los mayores problemas del lupus se deriva de las complicaciones que pueden surgir durante la enfermedad, desde dolores de cabeza o problemas de memoria, hasta daños en los riñones o enfermedades cardiovasculares. El tratamiento del lupus puede hacer además que el sistema inmunológico se debilite, haciendo más frecuentes las infecciones de todo tipo.

El diagnóstico del lupus es también especialmente complicado, ya que sus síntomas pueden confundirse a menudo con otras enfermedades.

Tratamiento del lupus

Actualmente no hay cura para el lupus, pero existen tratamientos que ayudan a sobrellevar la enfermedad, reduciendo los episodios agudos, aliviando los síntomas o reduciendo el riesgo de daños en el organismo. En general el tratamiento depende de cada individuo, así como los medicamentos que el médico prescribe. En los casos más agudos puede ser necesario el uso de medicamentos inmunosupresores o quimioterapia. Estos tratamientos debilitan el sistema inmune para prevenir daños en los órganos.

Los tratamientos actuales son bastante eficientes, de modo que en pacientes en los que los órganos no se ven afectados, más del 80% de los pacientes pueden llevar una vida prácticamente normal. Sin embargo, es evidente que es necesaria aún mucha más investigación para tratar de identificar las causas de esta enfermedad y poder llegar a encontrar una cura.

En caso de haber sido diagnosticado con lupus, puedes dirigirte a asociaciones como la Federación Española de Lupus, que aglutinan a distintas asociaciones de afectados de lupus y donde podrán encontrar información y ayuda para entender mejor su enfermedad.

El 10 de mayo se celebra además el Día Mundial del Lupus, con el objetivo de centrar la atención de la sociedad en esta enfermedad y en las personas afectadas y sus necesidades.

 

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Cafeína y riesgo de aborto

¿Aumenta el consumo de cafeína antes del embarazo el riesgo de aborto?

Aproximadamente entre 1 y 2 embarazos de cada 10 sufren un aborto espontáneo, o lo que es lo mismo, pierden el feto antes de las 20 semanas de gestación. Para aquellas mujeres que lo sufren, y también para sus parejas, la experiencia puede resultar traumática, especialmente si tienen dificultades para concebir.

El riesgo de aborto aumenta con la edad, por lo que es aconsejable consultar con tu médico si estás tratando de quedarte embarazada con más de 40 años, lo cual es bastante habitual hoy en día. También es más probable un aborto en las mujeres que ya han tenido uno previamente.

Reducir el riesgo de aborto se convierte en una obsesión para muchas parejas, y por esa razón muchos investigadores tratan de determinar los factores que afectan a la pérdida del feto. Entre ellos, el consumo de ciertos alimentos, incluida la cafeína, se asocia desde hace años con una aumento del riesgo de aborto, junto con otros factores como problemas genéticos, infecciones, problemas hormonales, abuso de alcohol y drogas, consumo de tabaco u obesidad, entre otros.

Consumo de cafeína durante la concepción

Además de otros trabajos que han analizado el efecto del consumo de cafeína durante el embarazo sobre la salud del feto, un estudio realizado en el año 2.016 por el Dr. Germaine Buck Louis del National Institutes of Health americano (NIH), parece indicar que el consumo de cafeína en las semanas anteriores a la concepción pueden aumentar el riesgo de aborto hasta en un 75%, para el caso de un consumo medio de 2 bebidas con cafeína diarias.

En el estudio realizado por el Dr. Buck Louis y su equipo se analizaron datos obtenidos entre 2005 y 2009 a más de 344 parejas con un embarazo de un único feto. De estas parejas, un 28% sufrieron un aborto espontáneo. El estudio analizó los hábitos de vida de las parejas desde semanas antes de producirse el embarazo hasta las 7 semanas de gestación. El resultado: las mujeres que habían consumido 2 bebidas con cafeína al día mostraron un riesgo del 74% mayor de sufrir un aborto.

El consumo en el hombre también afecta

Una de las conclusiones más sorprendentes del estudio es que no sólo los hábitos de la mujer afectan al riesgo de aborto. En el caso de sus parejas masculinas, el consumo de 2 bebidas cafeinadas diarias también mostraba un incremento del riesgo de pérdida del feto del 73%.

Según palabras del Dr. Buck Louis, “Nuestras investigaciones también indican que las parejas masculinas también afectan. El consumo de bebidas con cafeína en los hombres en las semanas previas a la concepción está tan fuertemente asociado con el aborto como el consumo en sus parejas femeninas.”

 

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Tratamiento del dolor de ovarios

Causas y tratamiento del dolor de ovarios

Los ovarios son dos pequeñas glándulas situados a ambos lados de la parte baja de la pelvis de la mujer, y tienen un papel muy importante en las características sexuales de la mujer, su ciclo menstrual y su capacidad reproductora. Mientras que muchas mujeres no son conscientes habitualmente de su existencias, otras sufren dolores o molestias habituales en esa zona.

Causas del dolor de ovarios

Hay distintas causas que pueden producir dolor de ovarios. A continuación vamos a describir algunas de las más habituales

1. Ovulación

La ovulación es el proceso que ocurre en torno al día 14 del ciclo menstrual y consiste en la liberación de un óvulo de un ovario. Para alguna mujeres afortunadas este proceso pasa desapercibido, pero para otras muchas la ovulación supone dolor e incomodidad durante horas. En los casos más extremos puede ir acompañado de nauseas o incluso algún sangrado.

La ovulación es un proceso natural y no necesita ningún tratamiento médico, aunque pueden mitigarse sus efectos con analgésicos.

2. Quistes ováricos

Un quiste ovárico es un saco lleno de líquido que se forma en el ovario de la mujer. Son bastante comunes y en la mayoría de los casos benignos y asintomáticos. Sin embargo, un quiste excesivamente grande o la rotura de uno de estos sacos puede causar diversos síntomas, como dolor, cambios en el período, incomodidad, hinchazón, necesidad continua de orinar, etc.

Aunque la mayoría son benignos, en algunos casos pueden ser cancerígenos, por lo que es importante que sean tratados por un especialista. En el caso de quistes benignos, a menudo no es necesario ningún tratamiento, pero en casos en los que crece en exceso causando síntomas puede tratarse con píldoras anticonceptivas, que ayudan a reducir su tamaño, o incluso con cirugía.

3. Endometriosis

La endometriosis es el crecimiento anormal del tejido menstrual fuera del útero, que puede suceder en cualquier lugar del abdomen, incluidos los ovarios. Este tejido se comporta fuera del útero igual que lo haría dentro, creciendo al inicio del ciclo menstrual en respuesta a las hormonas liberadas por el organismo y desprendiéndose durante la menstruación, causando sangrado interno y dolor intenso en el abdomen y la pelvis.

No hay cura para la endometriosis, pero existen tratamientos para paliar el dolor. Estos tratamientos incluyen medicación, terapias hormonales y cirugía.

4. Enfermedad inflamatoria pélvica

Se trata de una infección que se ha extendido hasta el útero, los ovarios o las trompas de falopio. En muchas ocasiones deriva de una enfermedad de transmisión sexual como la gonorrea, aunque puede tener otros muchos orígenes. Esta patología debe ser diagnosticada por el médico y tratada con antibióticos.

5. Torsión ovárica

Cuando los ligamentos que unen al ovario con la pared abdominal rotan de tal manera que llegan a ocluir la arteria ovárica y/o la vena, se produce un fuerte dolor abdominal, además de fiebre, náuseas, etc. Este problema se presenta principalmente en mujeres en edad fértil, y la existencia de quistes en los ovarios puede aumentar la probabilidad de que suceda.

Si crees que tienes estos síntomas acude rápidamente a urgencias, ya que si no se trata rápidamente el ovario puede morir por falta de riego. El tratamiento es con cirugía.

6. Otras causas

El dolor de ovarios puede tener otros orígenes, por lo que es importante que ante alguno de estos síntomas acudas a tu médico de cabecera para que él decida si es necesario hacer pruebas o enviarte al especialista. En el caso de que el dolor sea muy intenso o vaya acompañado de otros síntomas, como nauseas, vómitos, fiebre o sangrado, debes acudir inmediatamente a urgencias para ser examinada.

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Dieta de una comida al día

La dieta de una comida al día

Después de los atracones navideños, muchas personas tratan de compensar los excesos de las comidas de navidad poniéndose a dieta. Últimamente se han hecho muy populares las dietas de ayuno, una de cuyas variantes es la dieta de una comida al día, que promete ayudar a perder peso a través del ayuno intermitente.

¿En qué consiste la dieta de una comida al día?

Básicamente, esta dieta consiste en comer sólo una vez al día, habitualmente en la cena, y ayunar el resto del día. Se trata por tanto de un ayuno intermitente, que alterna entre largos períodos sin comer o beber nada que contenga calorías con períodos cortos en los que sí se puede comer. Habitualmente se usa un esquema 23:1, lo que significa estar 23 horas de ayuno y una en la que se puede comer.

La mayor parte de la gente que sigue esta dieta elige la noche para comer y el resto del día de ayuno. Existen distintas versiones de esta dieta, algunas de las cuales indican qué se puede comer en la hora libre de ayuno, mientras que otras permiten comer cualquier cosa que se desee, siempre que sólo se haga en esa hora.

¿Cuáles son los beneficios de la dieta de una comida al día?

La gente que sigue esta dieta afirma que son muchos los beneficios de la misma, incluyendo:

  • Pérdida rápida de peso
  • Es muy fácil de seguir, ya que permite comer lo que se quiera

Existen distintos estudios médicos sobre los efectos del ayuno intermitente que muestran los siguientes beneficios adicionales:

  • Puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre y bajar de peso en personas con diabetes de tipo 2
  • Afecta positivamente a regular los ciclos de sueño y alimentación de personas con obesidad y aumenta su esperanza de vida
  • Puede beneficiar el sistema cardíaco y mejorar la memoria

Riesgos de la dieta de una comida al día

No todo es positivo si estamos pensando en comenzar un ayuno intermitente a través de una dieta de una comida al día. Existen riesgos que debes evaluar con la ayuda de un profesional antes de realizar cambios drásticos en tu alimentación.

Algunos de los efectos negativos que pueden aparecer en este tipo de dietas son:

  • Períodos de hambre extrema difíciles de soportar para algunas personas
  • Debilidad, inestabilidad o temblores
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarte
  • Fatiga

Además hay serios riesgos para personas que tengan algún problema de salud declarado o subyacente. Por ejemplo, las personas con diabetes o hipoglucemia necesitan comer constantemente para evitar problemas de salud.

Algunos estudios han puesto sobre la mesa otros problemas que pueden derivarse de este tipo de dietas de ayuno intermitente, como puede ser el aumento de colesterol malo, lo que puede llevar a serios problemas cardiovasculares, o desórdenes alimenticios, que pueden hacer que algunas personas coman compulsivamente durante su hora libre.

Conclusiones: ¿la dieta de una comida al día es buena o mala?

A medida que se va investigando se conocen más los efectos del ayuno intermitente, así como sus beneficios y posibles riesgos. Sin embargo, aún es necesario que haya más investigación al respecto, ya que aún se está en fases iniciales.

Probablemente este tipo de dieta no es la mejor elección para todo el mundo, por lo que es mejor consultar a un médico especialista antes de iniciar una rutina de ayuno, especialmente cuando se tiene algún tipo de problema de salud.

Dolor lumbar

Dolor lumbar: causas, tratamiento y estiramientos

El dolor lumbar, lumbalgia o lumbago afecta a la zona localizada en la parte baja de la espalda a ambos lados de la columna. Es una dolencia muy común y una de las principales causas de visita al traumatólogo. Se estima que un 80% de la población sufrirá algún tipo de lumbalgia al menos una vez en su vida.

Síntomas del dolor lumbar

La lumbalgia puede presentarse con alguno o varios de los siguientes síntomas:

  • Dolor en la parte baja de la espalda, de distinta intensidad, que puede llegar a ser tan fuerte como para impedir al paciente mantenerse en pie o caminar.
  • El dolor puede extenderse hacia una o ambas piernas.
  • El dolor suele empeorar después de estar sentado, de pie o incluso tumbado por mucho tiempo, y suele aliviarse al caminar. A menudo el dolor es más fuerte por la mañana.
  • Puede acompañarse de adormecimiento de las piernas.

El dolor lumbar puede presentarse de forma aguda (inmediata) al realizar un esfuerzo, habitualmente al levantar un peso o realizar una torsión del tronco. También puede presentarse de forma subaguda, es decir, no inmediatamente después de realizar el movimiento que provoca el dolor, o de forma crónica, cuando el dolor se mantiene de forma prolongada en el tiempo.

Los síntomas de la lumbalgia pueden durar desde varios días hasta semanas o meses. En el caso de una lumbalgia aguda, puede durar hasta seis semanas. Se considera una lumbalgia crónica cuando el dolor excede las doce semanas.

Es importante tratar la lumbalgia adecuadamente para evitar que se convierta en una dolencia crónica. Además, algunos estudios asocian el dolor de espalda con episodios de ansiedad o depresión.

El dolor lumbar puede trasladarse a otras zonas del cuerpo, dado que, frente al dolor en esa zona, otras regiones, como las caderas, pueden tratar de compensar el esfuerzo y derivar finalmente en un problema adicional.

Causas de la lumbalgia

A menudo no se conoce o no se detecta la causa que provoca una lumbalgia. Se estima que solo en un 20% de los casos se identifica la causa específica que provoca el dolor lumbar, que puede ser debido a una enfermedad específica no grave, como una osteoartritis, una hernia de disco o una estenosis vertebral, o un síntoma derivado de una enfermedad grave subyacente.

En el 80% restante de los casos no se llega a identificar claramente el origen del dolor, que cursa de forma benigna y por un tiempo limitado, y que se produce generalmente por algún tipo de lesión traumática en los ligamentos o en los músculos de la zona. Uno de los músculos que produce mayores episodios de dolor lumbar es el cuadrado lumbar, del que hablaremos más adelante.

Para identificar la posibilidad de que exista una patología detrás del dolor lumbar es importante acudir al traumatólogo o al servicio de urgencias, que podrá descartar la existencia de un problema mayor.

El músculo cuadrado lumbar

El cuadrado lumbar es un músculo que empieza en la pelvis y engancha con la costilla inferior. Ayuda a estabilizar la pelvis cuando estamos de pie y soporta nuestro cuerpo al respirar. Es además una de las principales fuentes de dolores lumbares.

Existen distintas razones que pueden provocar dolor en este músculo y por lo tanto en la zona lumbar, como pueden ser:

  • Estar mucho tiempo sentados: provoca la contracción o el estiramiento contínuo del cuadrado lumbar, lo que puede producir fatiga del músculo, así como un descenso de la irrigación sanguínea del músculo.
  • Posturas incorrectas, que añaden tensión adicional al músculo. Doblarse, inclinarse hacia un lado o sentarse sin respaldo puede causar que el músculo se adormezca y se tense.
  • Músculos débiles: si los músculos alrededor del cuadrado lumbar son débiles, pueden producir que otros músculos tengan que trabajar mas duro de lo necesario.
  • Piernas desiguales: si una pierna es más corta que otra, la pelvis estará más alta del lado de la pierna más larga, lo que provoca la contracción del cuadrado lumbar en ese lado.
  • Traumatismo: como cualquier otro músculo, el cuadrado lumbar puede dañarse por diversas causas, ya sean accidentales o debidas a la realización incorrecta de actividades cotidianas, como levantar peso.

Tratamiento de la lumbalgia

Un diagnóstico médico debe preceder a cualquier tratamiento del dolor lumbar, para descartar cualquier tipo de enfermedad subyacente.

En función del problema y de su severidad, los siguientes tratamientos pueden ayudar a reducir o prevenir el dolor lumbar:

  • Yoga o pilates: este tipo de actividad incluye estiramientos y posiciones que ayudan a disminuir la tensión y el dolor de los músculos lumbares.
  • Medicación: en los cuadros más agudos, el médico puede prescribir algún tipo de medicación que incluya relajantes musculares, antiinflamatorios o analgésicos. Los relajantes musculares pueden tener efectos secundarios, por lo que deben ser siempre prescritos por un facultativo.
  • Infiltraciones: en algunos casos puede estar indicado administrar directamente medicación para anestesiar o reducir la inflamación de las zonas específicas que causan el dolor.
  • Masajes: pueden ser útiles para reducir la rigidez de los músculos y aumentar el flujo sanguíneo en la zona.

¿Frío o calor para tratar el dolor lumbar?

Es una de las preguntas más recurrentes. Lo cierto es que una combinación de ambas puede ser lo más adecuado, dado que el frío ayuda a reducir la inflamación de la zona mientras que el calor incrementa el flujo sanguíneo y reduce el dolor.

Consulta a tu médico para saber cómo aplicar frío o calor en función del origen de tu dolencia.

Estiramientos

La realización de algunos estiramientos puede ayudar a prevenir la contracción de los músculos del cuadrado lumbar. A continuación te proponemos un par de ejercicios:

Estiramiento superior

De pie, con los pies separados a la altura de las caderas, levanta el brazo izquierdo y pásalo sobre la cabeza, inclinándote a la izquierda hasta notar una leve incomodidad. Sostén la postura 20 segundos y luego repite con el otro brazo.

Estiramiento acostado

Tumbado boca arriba, extiende los brazos a los lados del cuerpo. Dobla las dos rodillas y cruza la pierna derecha sobre la izquierda. Deja a continuación que las piernas caigan hacia la derecha lo máximo posible, antes de que llegue a doler. Mantén 20 segundos y repite con la otra pierna.

Prevención del lumbago

Por último, os dejamos algunos consejos que os ayudarán a prevenir las lumbalgias:

  • Usar un cojín lumbar cuando estamos sentados.
  • No doblarse para levantar objetos: en su lugar, doblar las rodillas.
  • Mantener un peso saludable.
  • No dormir siempre del mismo lado.
  • En trabajos sedentarios, tomar pequeños descansos breves para levantarse y estirar.
  • Procurar mantener posturas adecuadas, tanto en posiciones sentadas como de pie.
Carne roja y salud

¿Es la carne roja mala para la salud?

La carne roja contiene vitaminas y minerales que son esenciales para una dieta saludable y balanceada. Sin embargo, en los últimos años, diversos estudios han indicado que el consumo de carne roja puede incrementar el riesgo de cáncer y otras enfermedades, lo que ha hecho disminuir enormemente su consumo. ¿Es la carne roja tan mala para la salud?

Algunos datos sobre la carne roja

Llamamos carne roja a cualquier tipo de carne que provenga de músculos de mamíferos, habitualmente, vaca, ternera, cerdo o cordero. En muchos hogares es una fuente de alimentación básica, que consumimos en diferentes formas cada día.

El III Observatorio Nestlé sobre Hábitos Nutricionales, realizado en 2016, indicaba ya que el 43% de la población en España había reducido el consumo o no había probado carne roja en el último año.

Otros informes confirman la tendencia a la baja del consumo de carne roja en los hogares pero, ¿a qué se debe este cambio de hábitos? Existen diversos factores que afectan al consumo. Por un lado, hay una mayor preocupación por la salud en la población, lo que está llevando a optar cada vez más por aumentar el consumo de productos de origen vegetal frente a aquellos de origen animal en general, ya que son considerados alimentos más saludables por la mayoría de las personas.

A esto hay que añadir el creciente aumento de personas vegetarianas o veganas en España, que según algunos estudios podría ser ya cercano al 8% de la población.

Frente a los beneficios de las dietas con un fuerte componente de origen vegetal, además, en los últimos años han ido saltando alarmas relacionadas con el consumo de carne roja y sus efectos para la salud.

Carne roja y cáncer

Probablemente el factor que más ha influido recientemente en el consumo de carne roja es su asociación con un mayor riesgo de sufrir cáncer. En octubre de 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaba un estudio que concluía que la carne roja es posiblemente cancerígena para los humanos, indicando algunas evidencias que indican que su consumo aumenta el riesgo de padecer esta enfermedad.

También la OMS alerta de que las carnes procesadas, es decir, aquellas que sufren un proceso de transformación incluido el salado, curado, fermentación o ahumado, así como otros procesos para mejorar el sabor o la presentación de la carne, son cancerígenas para los humanos.

Entre otros datos, los estudios presentados por la OMS indican que cada porción de 50gr de carne roja consumida diariamente incrementa el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%. También se asocia con cáncer de páncreas o de próstata.

Inicialmente parece que la forma de cocinar la carne roja, especialmente a altas temperaturas, afecta de manera determinante a cómo el consumo de carne roja se asocia con el cáncer, aunque aún no se conocen los detalles de estos procesos suficientemente como para establecer con certeza la relación.

Enfermedades cardiovasculares

Una dieta poco saludable, con exceso en consumo de grasas saturadas y colesterol, se ha demostrado que afecta enormemente al riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Desgraciadamente para la carne roja, también hay estudios que asocian la carne roja con este tipo de dolencias.

Un estudio realizado en Suecia en 2014 indicaba que los hombre que consumen más de 75gr de carne roja procesada diaria tenían cerca de un 30% más de probabilidades de sufrir fallos cardíacos que aquellos que consumían menos de 25gr diarios. Otros estudios han demostrado que el consumo de carne roja libera una sustancia en nuestro organismo llamada N-óxido de Trimetilamina (TMAO) que puede producir arterioesclerosis.

Problemas de riñón

En julio de 2016, un estudio publicado en el Journal of the American Society Nephrology sugería que, además de la diabetes o los problemas de tensión arterial, el consumo de carne roja podría ser un factor que afecta a los fallos en el funcionamiento de los riñones.

El estudio sugería cambiar las fuentes animales de consumo de proteínas animales por otras vegetales o, en todo caso, sustituirlas por pescado o carnes blancas.

¿Cuánta carne roja debemos consumir?

No todos los informes sobre la carne roja son negativos. Existen múltiples estudios que parecen indicar que un consumo moderado de la misma no tiene por qué afectar negativamente a la salud, y sin embargo, incorpora numerosos nutrientes muy beneficiosos para nuestro organismo. Por ejemplo, 100 gramos de carne de ternera contiene alrededor del 25% de la dosis diaria recomendada de vitamina B3 y un 32% de la dosis recomendada de cinc. Es además muy rica en hierro, vitamina B6, selenio y otras vitaminas y minerales.

Aunque aún se están estudiando en profundidad los beneficios y los efectos negativos de la carne roja en la salud, algunos científicos consideran necesario establecer un balance entre ambos para hacer unas recomendaciones adecuadas sobre su consumo.

Como ejemplo, el Instituto Americano de Investigación para el Cáncer, recomienda no consumir más de 500gr de carne roja a la semana para reducir el riesgo de cáncer, y evitar completamente las carnes procesadas.

 

 

Trabajo a turnos: salud y sueño

Trabajo a turnos: sueño e impacto en la salud

El trabajo a turnos tiene sus propias características que lo diferencian del trabajo tradicional, incluidos algunos beneficios, como el hecho de que suele ser mejor pagado, o que permite disponer de más tiempo para otras actividades o para el cuidado de los niños. Sin embargo, algunos científicos y médicos alertan sobre los efectos negativos que este tipo de empleos pueden tener sobre el sueño y sobre la salud en general de los empleados.

Aunque hablemos generalmente del trabajo a turnos, estos problemas también afectan al resto de trabajos fuera de horario habitual (entre las 7 de la mañana y las 7 de la tarde): trabajos nocturnos, turnos de tarde o cualquier otro esquema laboral fuera del rango habitual. Múltiples estudios indican que hay una conexión entre policías, enfermeras, trabajadores de fábricas, conductores de camiones o panaderos: un riesgo más elevado de sufrir algunas enfermedades.

Problemas de salud derivados del trabajo a turnos

Un estudio realizado en 2014 sugería que los trabajadores a turnos tenían más riesgo de padecer diabetes de tipo 2, en concreto, un 42% de riesgo mayor. Los autores del estudio indicaban que este tipo de trabajos dificultan que los trabajadores mantengan un ciclo de sueño-vigilia regular, lo que afecta a la calidad de su sueño y puede provocar una mayor resistencia a la insulina.

Otro estudio de ese mismo año mencionaba que el trabajo a turnos puede afectar al funcionamiento normal del cerebro. Los participantes en el estudio que trabajaban o habían trabajado a turnos parecían tener mayores problemas de memoria, velocidad de procesamiento y capacidad mental que los que tenían un trabajo tradicional.

En 2016, un estudio publicado por el American Journal of Preventive Medicine concluía que las enfermeras trabajando a turnos durante más de 5 años podían tener un riesgo mayor de mortalidad por enfermedades cardiovasculares. Adicionalmente, un trabajo a turnos durante más de 15 años parece incrementar el riesgo potencial de mortalidad por cáncer de pulmón.

Los ritmos circadianos

En general, todos estos estudio coinciden también en los problemas que estos trabajos causan en los ciclos de sueño y vigilia de los trabajadores, que duermen a horas poco habituales y que suelen cambiar con facilidad sus hábitos, en general, reduciendo sus horas de sueño. Algunos de los problemas más serios y persistentes en estos casos derivan de la presencia de trastornos del sueño y un estado de cansancio y adormecimiento excesivo. Todo esto tiene que ver con la alteración de los ritmos circadianos.

Tan importante es el ritmo circadiano que la OMS decidió clasificar el trabajo a turnos o con turnos poco habituales como potencial carcinógeno debido al impacto que tiene sobre éste. El ritmo circadiano se refiere a los procesos que ocurren en el cuerpo y en la mente de forma periódica, con un ciclo de 1 día de duración. Este ciclo afecta a determinados estados de la persona, como la temperatura corporal, el estado de atención y algunos niveles hormonales. El núcleo supraquiasmático, abreviado NSQ, es el centro principal de regulación de los ritmos circadianos.  Es nuestro reloj interno, y regula por ejemplo la temperatura corporal, que desciende a la hora de dormir y aumenta según se acerca la hora de despertarnos.

Hay distintos factores que afectan a los ritmos circadianos, tales como la luz, el ejercicio, las hormonas o algunos medicamentos. La televisión, los aparatos electrónicos o los hábitos sociales nocturnos también afectan nuestro reloj interno.

Diversos estudios han detectado relación entre los ritmos circadianos y la prevención o el desarrollo de ciertas enfermedades. Por ejemplo, se ha comprobado que una proteína que regula estos ritmos puede proteger contra el desarrollo del cáncer. También se ha demostrado que la exposición excesiva a la luz reduce la secreción de melatonina, lo que también puede aumentar el riesgo de cáncer. La alteración de estos ciclos afecta también a la presión sanguínea y los niveles de colesterol, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, el trabajo a turnos se asocia con determinadas conductas o comportamientos poco saludables, como el sobrepeso, la tendencia al consumo de tabaco o el estrés.

Algunos consejos para trabajadores a turnos

Para aquellos que, por elección propia o por obligación, tienen trabajos a turnos o con horarios poco habituales, el Centro de Desórdenes del Sueño de la UCLA ha realizado algunas recomendaciones y sugerencias que vale la pena seguir:

  • En los últimos días de un cambio de turno, retrasa la hora de irte a la cama y levantarte 1 o 2 horas. Esto te ayudará a adaptarte mejor al nuevo turno.
  • En la medida de lo posible, habla con los responsables de turnos para planificar un cambio de turnos a favor del reloj, lo que facilita la adaptación porque resulta más natural para el cuerpo. Es decir: turno de mañana seguido de turno de tarde y seguido de turno de noche.
  • Es una buena idea hacer una siesta antes de un turno de noche, preferiblemente de 60-90 minutos. También puedes aprovechar tu tiempo de descanso en el turno de noche para descansar 15-20 minutos.
  • Intenta mantener el mismo horario de sueño todos los días de la semana, incluso los de descanso, para no trastocar aún más los cambios en tu ritmo circadiano.

En general, la recomendación es tratar de mantener la calidad del sueño y minimizar al máximo los cambios en los ritmos de sueño y vigilia.

Por último, si notas cualquier problema de salud derivado de tu trabajo a turnos, como siempre, acude a tu médico especialista para que realice un diagnóstico adecuado y te aconseje sobre las medidas a tomar en tu caso particular.

 

 

Sexo del bebé y salud de la madre

Cómo afecta el sexo del bebé a la salud en el embarazo

Un estudio realizado este año por el Wexner Medical Center de la Universidad de Ohio analiza la conexión entre el sexo del bebé y su influencia en la respuesta del sistema inmunitario de la madre ante enfermedades durante el embarazo. La investigación, liderada por la investigadora Amanda Mitchell, parte de estudios previos y evidencias no científicas sobre la posible influencia del sexo del feto en distintas respuestas fisiológicas de la madre. Así, se ha observado que parámetros como el control de la glucemia, la presión sanguínea o los niveles de cortisol difieren en la madre en función del sexo del futuro bebé.

Estudio en embarazadas con bebés de distintos sexos

El estudio realizado por la Dra. Mitchell, publicado en la revista Brain, Behavior and Immunity, las células inmunológicas de 80 mujeres embarazadas se expusieron a diferentes bacterias para comprobar si la respuesta era diferente dependiendo del sexo del feto. En concreto, el análisis se centra en los niveles de citocinas, unas proteínas que regulan, entre otras funciones, la respuesta inmune local y la inflamación. Las citocinas forman parte del sistema inmunológico natural del cuerpo humano, pero si se liberan de manera persistente, pueden causar también problemas en la salud.

Las mujeres embarazadas de niñas presentan peores resultados

Los resultados del estudio realizado sugieren que las mujeres embarazadas de niñas pueden experimentar síntomas más severos ante determinadas enfermedades. Esto se debe a que, aunque los niveles de citocina normales en sangre no dependen del sexo del bebé, se ha descubierto que las células inmunes de mujeres embarazadas de niñas producen más citocinas inflamatorias cuando se exponen a determinadas bacterias, es decir, la respuesta inflamatoria de su sistema inmune es más elevada que en el caso de fetos masculinos.

Este exceso de inflamación explica por qué las mujeres embarazadas de niñas tienden a experimentar síntomas más severos de enfermedades que ya tenían, como por ejemplo, el asma o las alergias.

Conclusiones del estudio

En palabras de la Dra. Mitchell, estos resultados ayudarán a las mujeres embarazadas y a sus obstetras a reconocer que el sexo del feto es un factor que puede impactar en cómo el cuerpo de la madre responde a los retos inmunológicos diarios y puede dar pie a nuevas investigaciones sobre cómo estas diferencias en la función inmunológica pueden afectar al modo en que la mujer responde a diferentes virus, infecciones o problemas de salud crónicos (como el asma), incluido cómo estas respuestas afectan a la salud del feto.

De este modo se podrá pensar en como apoyar la función inmunológica, lo que no implica necesariamente potenciarla, ya que puede ser tan problemática una respuesta inmune excesiva como una respuesta débil. El equipo investigador hace también especial mención a la importancia que tanto el ejercicio físico, como los hábitos de alimentación y las actividades de relajación tienen sobre el sistema inmune, siempre bajo la supervisión del especialista.